derecho

¿En qué consiste la mediación penal?

La denominada justicia restaurativa o reparadora tiene bastante que ver con la mediación penal puesto que presenta un panorama en el que se pretende establecer un equilibrio entre la víctima, el infractor y la comunidad a partir de un proceso enmarcado por el diálogo y la buena voluntad de las partes, todo esto también con el objetivo de poder hablar de reinserción social. Por tanto, en el plano de la mediación el delito deja de verse como tal y se convierte en un conflicto social por lo que el control del proceso no se limita exclusivamente en el poder judicial  sino también a la comunidad.

La mediación como forma de resolución

Si bien cada país dispone de variaciones propias respecto a la legislación sobre la puesta en marcha de este modelo alterno para actuar frente a un delito, nos encontramos con un modelo que fácilmente puede ser catalogado como poco tradicional por salirse de lo que todos hemos conocido siempre como justicia. Se puede acudir a un abogado con experiencia para recibir orientación y de ser el caso acompañamiento siempre y cuando se cumplan con unos requisitos básicos para que las cosas se den de manera idónea: plena voluntad de las partes, no presencia de limitaciones legales ni mucho menos limitaciones explicitas por parte de un juez o tribunal.

Por ser un recurso con alto contenido pedagógico que de paso cumple con todos los fines del derecho penal logra reforzar bastante aquel sentimiento de justicia que muchas veces se pierde dentro de los procedimientos convencionales a los que estamos tan acostumbrados. Lo que representa una ventaja bastante especial para todos los casos que involucran delincuencia juvenil, pues son ciertamente los que más precisan de acciones plenamente sanadoras para poder seguir adelante.

El papel de la víctima en la mediación

Por razones obvias el rol de la víctima es el que recibe mayor atención y con el que se tiene mucho más cuidado, es por ello que al momento de administrar justicia bajo este conjunto de términos, el actor perjudicado puede expresar abiertamente sus inquietudes y ser escuchado bajo las respectivas garantías legales lo cual permite un ambiente pacificador donde verdaderamente se asuman las responsabilidades.

Un buen bufete será en parte el encargado de que la experiencia con este procedimiento sea satisfactoria y se cuenten con las condiciones para la creación de acuerdos pertinentes enfocados en la compensación, la satisfacción de la víctima, la existencia del perdón y la correspondiente rehabilitación del infractor. Obviamente el mecanismo siempre deberá estar aceptado por un juez, pero es más que nada una manera en la que todos los afectados pueden encontrar algo bueno a pesar de las circunstancias siempre y cuando quien actúe como mediador se encargue de señalar la importancia de proceder desde la buena voluntad.