Cineasta Juan Pablo Fernández: La creatividad (en el cine) gracias a Internet

Juan Pablo Fernández es cineasta, parte de la productora audiovisual SURE y activista de Trato Justo Para Todos. El 2008, junto a SURE estrenaron la película “Papá o 36.000 juicios de un mismo suceso”, y decidieron licenciar todos sus cortos con Creative Commons. Este 2009 también prometen más novedades pues presentarán dos películas: “Mamá” y “Bubble Wand Remixes”.
En esta ocasión, Fernández ha querido aportar al debate que en el fondo se propone con la nueva ley de propiedad intelectual: creatividad, acceso a la cultura, tecnología y nuevas modelos de sustentación, esta vez, claro, pensando en la industria del cine.
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A propósito del tema, mientras leía el nuevo libro de Lessig, “REMIX: Making art and commerce thrive in the hybrid economy“, me encontré con una conversación entre el autor y Gregg Gillis –el músico detrás del proyecto Girl Talk- en la que hablan sobre la creatividad de hoy. Algunos pedazos notables a continuación (traducidos sin el permiso de Lessig, pero dudo mucho que se enoje), que me parecen útiles para el cine (y para otras formas de creación también, pero prefiero acotarme para ser más claro).
Gregg Gillis: “Estamos viviendo en una cultura del remix, en un tiempo de “apropiación” donde cualquier niño puede tener photoshop en su computador, descargar una foto de George Bush, manipular su cara como quiera y mandársela a sus amigos. Donde todos los hits radiales son tomados por miles de niños y jóvenes que hacen remixes con ellos. Además, los softwares cada vez van a ser más y más fáciles de usar (…) En el futuro todas y cada una de las canciones de P. Diddy van a tener por lo menos 10 niños haciendo remixes y compartiéndolos por Internet”.
Lessig: “Pero, ¿por qué esto es bueno?”
Gregg Gillis: “Es bueno porque es, en esencia, cultura libre. Las ideas impactan a las obras, éstas se manipulan y luego se propagan. Pienso que es sencillamente fantástico, a nivel creativo, que todos estén tan involucrados, por ejemplo, con la música que les gusta (…) Desde un punto de vista comercial, éste es el modo en que la industria musical podría prosperar en el futuro, a través de esta interactividad con los álbums (…)”.
Así nomás, clarito. Las posibilidades están a la mano para inventar una forma de creación distinta y una forma de comercialización distinta. Los dos caminos más claros, a mi juicio, son la interactividad y el acceso gratis a las obras financiado por publicidad, el placement.
La primera opción tiene un ejemplo súper claro: en su última película “Sweeney Todd”, Tim Burton no hizo el trailer. En vez de eso, dejó el material del film disponible para descargar gratis, y los usuarios podían participar en un concurso para crear el trailer oficial. Tim Burton no gastó un peso haciendo el trailer y dejó que el público reconstruyera su obra.
La segunda, tiene miles de ejemplos, llevamos años viendo publicidad integrada a las obras: “Converse” en la canción “My Drive Thru” de N.E.R.D, Julian Casablancas y Santogold; “Asics” en “Kill Bill”, “Adidas” en “Flores Rotas” (películas que si bien no eran gratis, la piratería no las echó abajo porque tenían otro modo de funcionamiento) y, una de las más recientes, “Seth MacFarlane” (creador de las series “Family Guy” y “American Dad”) y su serie gratuita por Internet Cavalcade of Cartoon Comedy, que en vez de tener capítulos de 22 minutos, tiene capítulos de 1 minuto y gana plata por el auspicio de “Burger King”. A él le sirve que lo descarguen, lo vean en “Youtube” y lo copien por todas partes, eso le da más pageviews, más presencia a su auspiciador y recauda más (para ver el último capítulo pueden hacer clic aquí).
Y estos no son amateurs, son profesionales que efectivamente adaptaron su negocio aprovechando Internet; optando por un camino más útil que pelear como dando palos de ciego contra la piratería, o peor, combatir el desarrollo de la tecnología por que sí nomás. Es un hecho que queremos ver más películas, por algo “Youtube” tiene varios billones de visitas al mes, por algo se suben 65.000 videos cada día. El que no ve una oportunidad creativa y comercial ahí, es ciego.
¿Alguien todavía puede afirmar seriamente que Internet mata la creatividad?
Foto: Docmonstereyes “Gregg Gillis AKA Girl Talk going crazy” CC:BY
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Temas relacionados:
- Columna en Trato Justo Para Todos del músico Andrés Valdivia “Cuando el status quo atenta contra la cultura”.
- Columna en Trato Justo Para Todos del diseñador y músico Armando Torrealba “Adaptarse o Morir”.
- Columna en Trato Justo Para Todos del músico Ramires Himself “La Sentencia”.
- Columna en Trato Justo Para Todos del periodista especializado en tecnología José Ignacio Stark “Seis Centavos de Separación”.
Las cosas claras 

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Para mi uno de los grandes ejemplos de placement es la película Evolución, con Head&Shoulders… osea…
Somos muchos los que hemos dicho que es hora de cambiar el modelo de negocios… yo tengo una págica recién iniciando, con casi 2000 en sólo un mes, y en la cual comenzaré a vender espacios publicitarios para ganar algo de dinero…
Y hablando de musicos con visión, los invito a conocer a Guachupé
http://www.guachupe.cl/
http://blog.latercera.com/blog/jjorquera/entry/el_periodismo_ciudadano_desbanca_a
vean esto!
Estoy segura que en la SCD hay gente inteligente que entiende estos temas de cambio…el problema es que no son ni Enrique León, ni J.G.Tejeda ni menos, Acertijo, “el admirador secreto de Denissse Malebrán”. Pero si averiguamos cuales son los inteligentes, podríamos conversar con ellos y encontrar el equilibrio.
Me gustaría compartir este link con ustedes
http://www.youtube.com/watch?v=J-tJKP1bWFw
Ese es el verdadero nuevo nuevo capítulo de la serie de Seth MacFarlane (estrenado hace pocos minutos). El que está linkeado arriba es el penúltimo (que era el último hasta hace pocos instantes y cuando escribí el post, naturalmente)
Saludos!
Cristina:
Me perdonarás, pero no te había visto antes en estos foros (al menos con ese nombre). Me salto la ofensa gratuita implícita en la referencia a la “gente inteligente”, y quisiera saber cuáles son tus dudas al respecto. Quizá puedo explicarte la postura contraria a la que se plantea en este foro. Aunque no estés de acuerdo, quizá puedas entender lo que planteamos para debatir con esa base. Si logro hacerlo, todas las dudas son bienvenidas.
Saludos
Solo aclarar que en el blog de TJPT* todos tienen derecho a opinar, aunque sean nuevos en la participación de la discusión.
Paz:
Absolutamente de acuerdo. Sólo lo decía porque Cristina posteó en Trato Justo que estaba cansada de trolls y gente estúpida como yo, entonces no entendí bien qué comentario le molestó tanto o en que momento lo leyó, porque yo no la había visto comentar algo. Pero claro que tiene derecho a opinar, por eso me gustaría saber cual es su duda.
Saludos
Bueno, ya que Cristina no contesta, me permito hacer un breve comentario respecto de esta entrada, con el mayor de los respetos.
Me parece excelente que existan propuestas como las de “Papá” (que tengo muchas ganas de ver), la de Tim Burton que no conocía o todas las que se mencionan. Es imprescindible que existan y no creo haber dicho comentario alguno en contrario. Sin embargo, creo que no es posible obligar a otros autores (que pueden no compartir esos criterios) a adoptar el mismo sistema. Lo que se requiere es un sistema que permita estas manifestaciones de cultura libre al público, pero que al mismo tiempo resguarde los derechos de autor de otros creadores que pueden tener una visión distinta (por buenas o malas razones). El sistema actual, precisamente, hace compatible dichos modelos. Si uno quiere hacer su obra libre, adelante, está en su derecho. Pero además es menester respetar la libertad de quienes creen que tienen un legítimo derecho al sistema del derecho de autor. Esa es mi opinión.
Saludos
La gente de sure son unos capos, inovadores, arriegados, creativos, con clara conciencia de que la cultura debe ser libre y para todos…. no en vano son del sure pueh. Aunque mal le pese a León.
Estamos a la espera de ver la posibilidad de difundir la peli en la quebrada o cualquier otra parte.
Salute
@Enrique
De acuerdo, nadie puede obligar a que todos los creadores funcionen así. Y de hecho, nadie quiere hacerlo.
Pero en más de una ocasión (y más de 2 y más de 3 también), cuando se propone que el negocio SÍ PUEDE CAMBIAR xq hay herramientas digitales a la mano -y por ende, la ley podría modificarse en base a eso- algunos creadores y otros vinculados a SCD, UNA y TRATO JUSTO ARTISTAS han dicho que trabajar de esta manera es imposible y no es rentable, usándolo como un argumento para insistir en sus políticas de mayor protección y menores excepciones. Eso es simplemente falso y los resultados están a la vista.
Además te saltas un punto: si bien el proyecto de ley si permite que uno licencie por CC -por ejemplo-, NO PERMITE que uno renuncie a sus derechos de autor, eso signfica -según entiendo- que yo no puedo declarar mis obras “de dominio público”. Eso está simplemente mal.
—-
@Beatdeltambor
Gracias por los comentarios! saludos!
Parece que Enrique León sólo leyó del artículo la parte de la liberación de contenido, pero no comentó sobre nuevas formas de captar ingresos, como el mencionado placemen, o vender de forma directa las creaciones por internet.
¿Es internet el enemigo? En absoluto, es la mejor oportunidad para que los credores se hagan cargo de sus propias obras, sin intermediarios(editoriales, casas disqueras, etc). Dos ejemplos:
Cat: A Little Game About Little Heroes. Un juego de rol vendido en pdf por wsus propios creadores (y que muchos d emis amigos han comprado, y no sale a más de 4mil… siendo que un juego igual que pasa por una editorial no cuesta menos de 10mil).
http://www.wicked-dead.com/cat/
Michael Bradley (el compositor e interprete los temas de la tercera generación de Robotech), a través de su página vende sus discos, y es contactado por productores, o jóvenes cantantes que desean contratar sus servicios de compositor.
http://www.michaelbradleymusic.com
Ellos no están liberando su obra, pero utilizan internet como plataforma de negocios. Esa es la visión que le falta a (la mayoría de) los artistas y creadores de nuestro país.
Una cosa que a mí me preocupa también, es que finalmente, si no se buscan regulaciones más flexibles, la cultura termina siendo un ejercicio legal antes que uno artístico.
Juan Pablo Fernández:
De acuerdo con todo, salvo en un punto. Los derechos patrimoniales de autor no son irrenunciables. Ese es un error bastante generalizado. Tu puedes ceder tu derecho a título gratuito. Lo único que es irrenunciable son los derechos patrimoniales, es decir, paternidad, integridad, y derecho al inédito de la obra.
Saludos
Perdón, fe de erratas. En el último post, donde dice “Lo único que es irrenunciable son los derechos patrimoniales”, donde dice “patrimoniales” debe decir “morales”.
@Enrique:
Si lo que dices de la renunciabilidad de los derechos de autor es verdad, perfecto, problema terminado.
Luego, quisiera colgarme de lo que dice Paz: “una cosa que a mí me preocupa también, es que finalmente, si no se buscan regulaciones más flexibles, la cultura termina siendo un ejercicio legal antes que uno artístico”.
Totalmente de acuerdo, y si esta discusión se mantiene en el tema del cobro, como a mi juicio la mantienen en TJA -donde no he visto nunca entradas sobre temas de creatividad u obras, solo sobre medidas de cobro, de multas e ironías acerca del debate, creo que nunca se han pronunciado acerca del valor de su manera de crear-, no vamos a ninguna parte, porque lo fundamental no es el cobro, es la creación de cultura. Ese debería ser el tema discutido, el tema de fondo, y en base a eso legislar, no al revés.
Paola:
Vender las creaciones por internet en estos momentos tiene el único problema de que siguen existiendo descargas gratis. Entonces, ¿para qué gastar 300, 200 o incluso 100 pesos por una canción, si lo puedes hacer gratis? Creo que ése es el pensamiento de gran parte de las personas que bajan música por internet.
En lo de las discográficas estamos de acuerdo. De hecho, la cantidad de dinero que recauda un artista por la venta de un disco es ínfima (incluso las compañías discográficas ganan poco en relación a lo que ganan las distribuidoras, p. ej. Feria del Disco).
Por eso es necesaria la recaudación por derechos de autor, que tampoco es mucho, pero permite que un artista reciba un poco más por sus creaciones que lo que recauda por la venta de un disco que es poquísimo. Tal vez cabe hacer presente que SCD no representa a las compañías discográficas, sino a los artistas como creadores individuales.
Paz:
Me disculparás, pero al menos en mi concepto, y de acuerdo a lo que he estudiado (incluso fuera de este ámbito), una regulación flexible precisamente aumenta los conflictos legales. El mismo Fair Use norteamericano genera montones de conflictos que en Chile ni siquiera se han planteado.
Tal vez estemos pensando en cosas distintas cuando hablamos de “regulación flexible”. Pero si por ello se entiende ampliar el ámbito desregulado (y en ese sentido aumentar la incertidumbre sobre el estatuto jurídico aplicable), ten por seguro que generará más conflictos aún.
Enrique:
No sé si hablamos de lo mismo en términos jurídicos, pues no soy abogada. Pero cuando hablo de flexibilidad me refiero a limitar las las tendencias de excesivo cerramiento del derecho de autor. Sobre todo, y como se ha dicho en múltiples foros, en consideración a las implicancias de las nuevas tecnologías (Lev Manovich -artista y teórico- tiene trabajos muy interesantes con esto).
Juan Pablo:
Me gusta lo que has dicho sobre que la discusión sigue apuntando al tema del cobro en vez de la creación y acceso. Creo que hoy hay tantas obras que quedan sin hacer por parte de artistas debido a temas de derecho de autor, que debe haber una solución que nos ponga a discutir sobre la base de estimular las creaciones antes de quedarnos de brazos cruzados. Debemos llegar a un equilibrio.
Esta discusión, por cierto, tiene implicancias muy ricas que exceden la discusión legal. Sobre todo en Chile, donde la propiedad privada como institución moral incluso ha perforado los discursos “artísticos” que otrora eran sobre creatividad, reflexión y discurso crítico. El ejemplo de Tejeda hablando sobre propiedad privada en una entrada en el blog de TJA es paradigmático.
@Enrique
Creo que ver el Fair Use como un espacio de mayores conflictos es el enfoque erróneo. Me parece que es más correcto entenderlo como un espacio de mayores posibilidades de uso, que es lo importante para el desarrollo de la creación. Si eso conlleva mayores conflictos, no es razón para no legislar. Estoy seguro de que una ley no se promulga o se deja de promulgar por razones como esa, se promulga porque protege un equilibrio.
A eso me refiero cuando digo que la discusión se centra en la legislación y no en lo legislado, cuando lo que tiene relevancia y valor es lo legislado: la creación. La ley es una herramienta, el fin es otro: la cultura.
Paz:
Tal vez es compatible una interpretación teleológica del derecho de autor con el fomento a la cultura. De hecho, nuestra Constitución consagra la libertad de crear y difundir las artes en el mismo numeral del art. 19 que consagra el derecho de autor.
Sobre el tema de la propiedad privada como institución moral estoy parcialmente de acuerdo contigo. Pero creo que es un tema mucho más complejo y requiere de mucho más tiempo como para discutirlo a propósito de un proyecto de ley de propiedad intelectual.
“Arte y Política” era el nombre de la trilogía de documentales de autoría de Nelly Richard, Pablo Oyarzún y Patricia Zaldívar, que contrastaría la creación visual y la realidad política desde la década de los ‘60 en el país.
De acuerdo a la ley chilena, debían gestionarse sobre 80 autorizaciones para legalizar cada documental. Los tres creadores, entonces, tenían que identificar a los autores, localizarlos (o a sus herederos),convencerlos uno a uno de la importancia de su contribución, eventualmente, remunerarles por la autorización…
¿La decisión de los autores? Congelar el proyecto hasta que una modificación a la ley de propiedad intelectual permitiese llevarlo adelante razonablemente
Lo anterior ocurrió, lamentablemente, con Constitución y su consagración de la libertad de crear y difundir las artes. ¿Y por mientras? Los creadores, el público y el patrimonio cultural nos quedamos sin nada.
Busquemos el equilibrio. Eso es todo.
Paz:
Quizá fueron mal asesorados. Tal como lo describes, creo que calza perfectamente en la excepción contemplada en el art. 38 de la ley. Al menos ese hubiera sido mi planteamiento si me toca defenderlos.
Enrique, nuevamente creo que basas tus dichos en el estudio que ya comenté no es representativo del universo chilenos de usuario de internet. En primer lugar, porque la mayor parte de los usuarios mayores de 25 años tiene un concepto muy distinto al entregado en los resultados de dicho estudio (estudio que sólo considera a los usuarios menores de 30, y sólo a los de la RM).
Cuando digo que aquellos comentarios que dicen que el internet se utiliza mayormente con las descargas (y que eso anulan las posibilidades de hacer negocio para los creadores) son inexactos, no me refiero simplemente al uso que hago yo de internet, o al uso que le dan mis “amigos”, sino al uso de todos las personas que no están consideradas en su estudio (usuarios de internet entre 30 y 60 años), sin contar a las empresas.
Insisto, es hora de revisar la base de sus argumentos, ya que si sigue siendo dicho estudio, este es fácilmente refutable, lo que quita peso a toda discusión que empiecen sobre el tema.
Hola Enrique,
En relación al caso que te presenta Paz, lamentablemente la norma a que aludes es inapropiada. Te recomiendo estudiar el distingo entre derecho de cita y de ilustración.
El caso está documentado y fue objeto de análisis en el texto que recoge las ponencias del VII Seminario sobre Patrimonio Cultural, ocasión en que fue comentado por el suscrito, Santiago Schuster y el mismo Pablo Oyarzún. El texto está también disponible en formato digital en el sitio de la DIBAM.
Casos como el mencionado son los que ilustran la necesidad de un sistema de excepciones y limitaciones al derecho de autor que no coarte la creatividad. Se trata de casos que deberían exceptuarse, pues satisfacen el estándar de los tres pasos, en particular no implican un menoscabo a la explotación comercial de las obras empleadas.
En ese sentido, nos parece esencial que se exceptuen casos como este y similares, así como que la intervención penal sea racionalizada a su respecto. Los usos sin fines comerciales -y que satisfacen el estándar- deben excepcionarse y sus usuarios no deben ser tratados como delincuentes.
Salu2,
A.
Pido disculpas por desviar el tema pero acá hay otra cosa chora: más ideas buenas, en este caso en la música, para crear aprovechando internet y el acceso libre.
1. Beck habla de nuevas posibilidades del disco en una entrevista con la revista WIRED. Link: http://www.wired.com/wired/archive/14.09/beck.html
2. My Drive Thru, de N.E.R.D, Santogold y Julian Casablancas. Es una canción que les pidio Converse para el Converse Century Campaign, pero no es un jingle, es una canción y se está esparciendo por la radio y por internet. Para escucharla y ver el video, aca el link: http://www.youtube.com/watch?v=0_XItMAYkwc&fmt=18
3. Beastie Boys dejan las pistas originales de sus voces para que los fans hagan remixes, “Beastie Boys A Capella Download Page”. El link: http://www.beastieboys.com/remixer/
4. Lo mismo con Gilberto Gil y David Byrne. Link: http://ccmixter.org/freestylemix/people/wired
Todo esto no menoscaba la explotación comercial que pueda hacer el autor, permite un acceso mas libre al uso de obras y por cierto que aumenta la popularidad de los creadores, lo que se traduce en mayores ventas en sus giras y, en algunos casos, también en sus discos.
Saludos!
Enrique:
Que justamente hayan discrepancias en el tema del asesoramiento jurídico reafirma el punto de que la creatividad se la estamos dejando a los abogados (nada personal).
Pero además, eso significa un punto de desigualdad muy importante: ¿qué pasa con los creadores que no tienen dinero para tener un buen abogado?; ¿no hay allí una forma de sustentar una cultura de elite y de menospreciar una -la llamaré en esta ocasión- cultura popular? De nuevo: ¿cómo logramos fomentar la creatividad y respetar los derechos de autor sin que necesariamente los creadores tengan que ir a consultar un manual de leyes y/o contratar un abogado (bueno o malo según sus contactos y dinero)? Por un momento, volvamos a recordar que la cultura, antes que tener que ver con el cobro, es un ejercicio de libertad de creación.
Equilibrio. A mí, la verdad, la idea no me parece descabellada.
Sin animo de ofender a nadie, pero la cita es demasiado aclaratoria:
“Hay individuos que dicen que obligamos a la gente a regalar sus derechos y abandonarlos, y eso o bien es ignorancia o bien idiotez.”
Joichi Ito
Alberto:
Traté de encontrar el documento que me decías, pero me extravié un poco en el sitio de la DIBAM. Sería interesante ver el debate respecto de ese caso.
Creo, sin embargo, que existen otras alternativas más fáciles. Tal vez las 80 autorizaciones que se requerían serían muchas menos si los creadores en cuestión estuvieran asociados a las respectivas entidades de gestión colectiva. Tal vez ni siquiera era necesario encontrarlos uno a uno.
Por otro lado, existe el riesgo del otro lado de la moneda. Para cuando se cumplieron 30 años del golpe militar, Canal 13 y TVN realizaron programas documentales especiales, utilizando en gran parte las imágenes de las películas de Patricio Guzmán, “La Batalla de Chile”, “Primer año”, “La memoria obstinada” y otras, sin autorización ni pago alguno. Hasta donde tengo entendido, Patricio Guzmán decidió no demandar a los canales. Y con eso estaba precisamente renunciando a sus derechos.
No digo que su actitud debiera ser algo general, pero son los riesgos que existen de una regulación más flexible.
Saludos
Creo que el caso de Patricio Guzmán no tiene que ver con lo que, yo al menos, busco. No estoy de acuerdo con que los canales de televisión puedan usar material original protegido si es evidentemente con fines comerciales. En ese sentido, pienso que el ejemplo de Patricio Guzmán se aleja un poco de la conversación.
No así, los innumerables casos de usos no comerciales (parodias, con fines educativos, usos privados, con fines de mantención de patrimonio, etc) y los usos comerciales que utilizan obras mínimamente (como el caso de los remixes a la manera de Girl Talk, donde la verdad es que muchas de las canciones que usa no estan siendo “efectivamente utilizadas”, sino que usa solamente el riff de una guitarra de una, el beat de otra, la voz de otra, etc etc).
Esos casos a mi juicio deberían permitirse. Los no comerciales se explican por si mismos -solo hace falta usar el sentido común- y los comerciales debieran considerarse, al menos en parte, para encontrar un equilibrio entre la nueva creatividad y la industria tradicional.
Tremenda la obra de Patricio Guzmán y una verdadera lástima la pésima actitud de los ejecutivos de grandes canales que están dispuestos a pagar payasadas en vez de estas cosas. De hecho, sé que TVN no quiso exhibir la batalla de chile porque según ellos, por menos de lo que cobraban, podían hacer un documental de esos años ellos mismos. Sí, impresentable.
En TJPT*, a pesar de lo que se ha querido hacer entender en otros lados, jamás apoyará estos abusos.
Por eso, sí, sí, de nuevo: equilibrio. Por eso estamos luchando.
Mika, excelente link.
Tema importante: ¿En qué está la tramitación de la ley? ¿Cuando se reúne la comisión denuevo? Yo lo último que supe fue lo que dijo Viera-Gallo, que para el 31 de Diciembre tenía que estar cerrado el asunto, y claramente no lo está aún.
¿Alguien tiene más información?
Hola Enrique,
Bien, entonces estás de acuerdo que -a diferencia de cuanto acontece en otros países- en Chile la excepción actual no alcanza para documentales como en el caso propuesto. Tu solución es que esperemos a que los respectivos autores se organicen en una entidad de gestión colectiva para pedirles una autorización general. ¿Cuánto tiempo tomaría eso? Me parece que ahí terminas por darle una lápida a la creación del caso.
Tu opción es más gestión colectiva, más autorizaciones y eventualmente más pagos. Eso tiene sentido, ya que el CESPI asesora a un grupo de artistas, que son los que intentan vivir de la recaudación de derechos.
Mi opción es un régimen de excepciones más flexible, o cuando menos un sistema de licencias obligatorias. Esta solución es más atinente para los usuarios y consumidores, para los creadores que no están en la situación a que tu aludes, y oh… para aquellos casos en que los países no cuentan con tales entidades de gestión colectiva o los creadores primigenios no están asociados.
Creo que el caso que planteas en relación a un documental comercial es impertinente en relación con el alcance de las excepciones que se han propuesto en el debate parlamentario. Y, por supuesto, no está siquiera remotamente emparentado con el caso propuesto.
Creo que entorpecer la labor creativa con autorizaciones es kafkiano y peyorativo del trabajo creativo. Nadie habla de impedir cobros -estos deben jacerse con cada uso con fines comerciales-, pero cuando estamos ante un uso no comercial -como el sugerido en el caso-, cobro y autorización terminan por transformarse en un mecanismo de censura.
Salu2,
A.
está interesante esta entrada.
me da la idea de que se llega a un consenso. a ver qué dice León.
quería aprovechar de compartir esto con uds, aunq la mayoría ya lo debe conocer jaja…
http://cyber.law.harvard.edu/blogs/gems/ion/secreativo.swf
saludos!
alguien sabe en qué va el proyecto?