Senador Cantero piensa que las propuestas de la SCD son nefastas para Chile

El Senador independiente por Antofagasta Carlos Cantero escribió la siguiente columna en la web del Senado de la República, la que reproducimos íntegramente en un acto absolutamente ilícito para nuestra legislación. Sí, acá también usamos internet para piratear.

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“La mesa de expertos que conformó el Ministerio de Cultura convocando a varias organizaciones (ONG Derechos Digitales, Asociación Chilena de Empresas de Tecnología de Información A.G. (ACTI), Asociación de Derecho e Informática de Chile (ADI), Asociación de Proveedores de Internet (API) A.G., Creative Commons Chile, Comisión de Directores de Bibliotecas del Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas, Liberación Digital, Colegio de Bibliotecarios de Chile A.G., Confederación del Comercio Detallista y de Turismo de Chile, A.G. (CONFEDECH) y por supuesto, con la Sociedad Chilena de Derecho de Autor (SCD) junto con las demás entidades de gestión colectiva de derecho de autor, pasó de un “acuerdo público” a un “acuerdo privado” (SCD-Gobierno) y, alejándose de la idea original de la mesa, que era tomar diversas visones técnicas para introducir modificaciones a la Ley Nº 17.336 sobre Propiedad Intelectual.

Este cerrado y perjudicial acuerdo, daña profundamente el espíritu de una legislación de derecho de autor, que tiene por base: La justa retribución y protección de los creadores o artistas por sus obras, sino que también, garantizar para “TODOS LOS CHILENOS” (y no sólo para una familia), un uso y acceso justo (sin fines de lucro y limitado) a las obras, de manera de lograr un balance entre los distintos intereses.

Hoy en Chile no existe un estatuto adecuado de excepciones y limitaciones al derecho de autor. Con este famoso acuerdo, la SCD pide prohibir que un profesor traduzca al castellano un texto o libro, para ser utilizado (sin fines de lucro) en la clase con sus alumnos. Tampoco será posible.

Tampoco será posible poner música de fondo para una presentación en Power Point por el trabajo solicitado en la universidad, y no será posible utilizar la canción “Cumpleaños Feliz” en el video que grabaste en la celebración de tu hijo (para luego subirlo a la web). Se acabarían las posibilidades que los estudiantes puedan fotocopiar partes menores de un libro para una prueba (uso personal), hacer un respaldo de la música que compramos legalmente en CD o simplemente pasarla al Ipod, al celular o al reproductor de MP3. Las bibliotecas tendrán restricciones para preservar digitalmente libros en riesgo de conservación, y un grupo musical de Hip Hop de barrio, que usa un samples para una actividad de bingo a beneficio, tendrá que pagar por derecho de autor.

¿Tendré que pagar derechos de autor por la música que pongo en mi radio “Kioto” dentro de mi taller de costuras y que es escuchada, por causalidad, por los clientes que me llevan ropa para arreglar? Si, y más aún, estoy obligado a pagar el monto que determine unilateralmente la entidad de gestión colectiva ¿Y si dicho monto es excesivo? El acuerdo SCD-Gobierno me priva del derecho básico de contar con un procedimiento eficaz, mediante el cual un tercero imparcial (un árbitro, un tribunal) pueda determinar si las tarifas son razonables o son abusivas.

Otro aspecto que busca este acuerdo es permitir a la SCD cobrar derechos de autor, a los proveedores de Internet que se limitan a facilitar el acceso a Internet, situación que no existe en parte alguna del mundo. Por supuesto, este cobro improcedente será finalmente traspasado a nosotros los usuarios, que veremos restringido el acceso a la banda ancha.

Esta “idea genial” podría obligar a las empresas, a monitorear el tráfico de redes, compartiendo información con terceros, sobre las acciones privadas de los abonados. No es posible tampoco aceptar, que por un simple correo electrónico, donde alguien me acusa de pirata, mi obra o documento sean eliminados o bloqueados de Internet. Para eso están nuestros tribunales. La SCD está imponiendo un criterio “delictivo” al acusarnos a priori y sin prueba, que nosotros nos conectamos a internet, con la única finalidad de “PIRATEAR”. Pues bien, en Chile se es inocente hasta que se prueba lo contrario.

La SCD también ha venido trabajando para establecer un canon digital (gravamen) que se aplicaría sobre productos que potencialmente se pueden emplear para almacenar o reproducir obras con derechos de autor, como los CD y DVD vírgenes, grabadores, discos duros y pendrives, porque aseguran que lo usaré sólo para “piratear”, y no para hacer respaldos de mis archivos que guardo en el PC o de una copia de una obra adquirida legalmente ¿Y por qué no también aplicamos un impuesto a las tintas, tonner, impresoras, escáner o al papel, si también se podría decir que voy a piratear libros? Entonces podríamos decir, que Moisés al escribir las tablas de la ley que le ordenó Dios, o los primeros monjes budistas, o los monjes de los monasterios que escribieron los primeros libros y los reprodujeron y hasta Gutenberg (con su imprenta), fueron piratas!

Es muy necesario e importante legislar sobre la protección de los derechos de autor, pero a la vez, hay que velar por el uso justo para 15 millones de chilenos, y no limitar el propio derecho que tenemos las personas por sobre lo que hemos adquirido o, a los que tenemos alguna veta de creatividad, frenando el desarrollo de nuevas tecnologías (Internet como vitrina de difusión), entorpeciendo el acceso al conocimiento, coartando la libertad de creación y el acceso a la cultura, retrocediendo de la actual Sociedad de la Información, para volver a la Agraria.

Se viene una ardua lucha en la Comisión de Educación del Senado, para demostrar que el acuerdo Gobierno-SCD no es el camino. Y recuerda, si usas Internet, es que ¡Andai puro pirateando!”

Por Carlos Cantero, senador por la Región de Antofagasta

6 comentarios


  1. Solo me puedo sumar al rechazo pleno de este acuerdo, el cual es abusivo y mezquino. No es el Chile que queremos y eso se lo tenemos que hacer sentir y fuerte al gobierno y a la SCD.

  2. Fda Roco dice:

    La Sociedad de Derecho de Autor (SCD) en conjunto con el Gobierno unieron fuerzas y finalmente reformularán la Ley de Propiedad Intelectual (LPI). ¿Cuáles serán sus efectos? Muchos. Incluso más de los que creemos.

    Se ha dicho que en nuestro país hay una mediocre protección del dominio público y que los creadores en Chile necesitan tener una ley que les asegure resguardo en sus creaciones. Sí, la verdad es que la existente se redactó antes del año 1970, y hay algo que caló muy hondo en nuestras vidas estos últimos lustros: Internet.
    Creo que como sociedad sabemos que la tecnología nos ha otorgado cientos de beneficios y ya nos hemos acostumbrado a ciertos privilegios que antes no teníamos. Internet ha venido para cambiar incluso nuestras formas de vida y de interactuar con los demás, incluso vino a cambiar (a estas alturas un tema bastante debatido) la LPI.

    Lo trágico (así lo siento) es que al proponer esta reformulación, los ciudadanos comunes quedaremos bastante desprotegidos. Sí, desprotegidos porque se nos acusará de piratas, de ladrones y sobrarán las pruebas. ¿Quieres grabar un CD para una fiesta importante? ¿Tienes prueba y debes fotocopiar un libro, porque sólo existe un ejemplar en tu biblioteca? ¿Tienes ganas de ponerle música a una presentación frente a un auditorio? Hazlo y atente a las consecuencias. Todo lo anterior es ilegal y podrán serlo muchas acciones más. Yo estudio periodismo, me queda sólo un año para egresar y la verdad me cuesta imaginar llevar a cabo un documental sin imágenes de archivo, canciones de fondo o un reportaje con menos de diez líneas de cuñas. Se puede, pero el panorama lo veo gris. Está bien, entiendo que los autores quieran protección a sus creaciones y lucrar con ellas, y por supuesto estoy de acuerdo en que lo hagan, pero he notado que cada vez son más cantantes que suben a Internet sus páginas libremente los álbumes que han grabado o fotógrafos que desean compartir sus fotos: incluso es una buena forma de difundirlos. Estoy segura que, sólo por poner un ejemplo, con la nueva ley no ganará el cantante que grabó el disco, sino más bien su disquera. Quiero citar al abogado Claudio Ruiz, de la ONG Derechos Digitales, quien asegura que “la tecnología se está adaptando a la legislación del pasado y es necesario adaptar el derecho de autor a las nuevas tecnologías, y que sean los autores los que definan las libertades de sus obras intelectuales”. Me quedo con la última frase porque realmente creo que quienes son los dueños de cada obra quienes eligen qué quieren para ellas. ¿Por qué negarles ese privilegio? Mal que mal, sin ellos dicha obra no hubiera existido.

    No me queda más que poner todas mis fuerzas en que no se criminalice cualquier acto que se haga en Internet. Buscar un equilibrio donde todas las partes ganen cuesta, pero es posible. Espero que este cambio no mate los positivos cambios que ha tenido el periodismo, no le corte las “alas” con las que recién ha empezado a volar y podamos seguir utilizando soportes que ayuden a crear una mejor comunicación social. Y no me refiero a negar nombres de fuentes y menos plagiar; lo que quiero es poder integrar y utilizar cosas positivas intelectuales y grandiosas e incluso acceder a nuestra cultura sin que se nos tilde de ladrones. ¿Será posible?

  3. Felipe Gatica dice:

    El acuerdo establecido por el gobierno es una verdadera ofensa. Al momento en que la ley presupone que todos por comprar un cd virgen o contratar banda ancha estamos a punto de piratear alguna obra, quiere decir que todos somos delincuentes y se olvida de la presunción de inocencia, que aparentemente sólo se recuerda cuando a algunos les conviene.
    Yo creo que el tema pasa por los alto impuestos en Chile a la cultura. En vez de bajar estos excesivos cobros que tienen libros y discos, se legisla aprobando una ley que finalmente hará aún más caros los discos y libros y afecta el bolsillo de todos nosotros. Además la ley no considera los libros que ya no existen o se han dejado de editar y que son parte importante para la educación. Muchos casos en los que la única copia existente está dañada por el tiempo ahora no se podrán digitalizar o fotocopiar para su conservación.
    Hay que tomar en cuenta también que la tecnología avanza hacia el fin del papel sino, ¿porqué se desarrollan y actualizan constantemente aparatos como el iPod o el Amazon Kindle que sirven para leer, escuchar o ver en formato digital?
    Creo que esta es una ley que finalmente sólo le da la razón a los piratas, pues con un nuevo aumento en los precios, como el de la Banda Ancha, el cual, a pesar de que se realizarán a las compañías proveedoras del servicio, el usuario seguramente tendrá que asumir el alza en el precio del servicio que las compañías realizarán para costear este impuesto.


  4. Me sumo a sentir lástima por la ignorancia de los posteadores como a la demostrada por el mismísimo Honorable Senador de la República de Chile.

    1.- En la reforma no se discute algún impuesto a los ISP.

    2.- Hace más de 30 años que no se pueden hacer copias domésticas y no es que recien en esta reforma se quiera implementar.

    3.- Y cito al Honorable Senador de la República de Chile:
    “Con este famoso acuerdo, la SCD pide prohibir que un profesor traduzca al castellano un texto o libro, para ser utilizado (sin fines de lucro) en la clase con sus alumnos.”

    Da pena cuando un Honorable Senador de la República de Chile realiza esta clase de discursos tan falto de información.

    ¿Qué tiene que ver una Sociedad de Gestión dedicada a la Música (SCD) con los libros de un profesor?

    ¿Este Honorable Senador de la República de Chile conocerá la Soc. de Gestión SADEL, precisamente encargada de velar los derechos en literatura y “de los libros del profesor”?

    La política está desprestigiada…adivinen el por qué.-

    Gracias por publicar y promocionar la calidad de los Honorables Senadores de la República de Chile con que contamos en el Congreso.

    Si alguien quiere saber qué es la SCD y a quién representa, pinche aquí.

    Si alguien quiere saber o entender el por qué los autores reclaman responsabilidad a los ISP, pinche acá.

    Si alguien quiere seguir desinformado…quédese aquí.

  5. Paula Pérez R. dice:

    Me parece realmente absurdo el acuerdo del Gobierno con lo que respecta al proyecto de ley sobre el derecho de autor.

    Creo que por un lado es totalmente aceptable el querer proteger el derecho del creador de una determinada obra y por supuesto que el concederle el mérito por aquella. Cada artista merece un reconocimiento por su trabajo. Sin embargo creo que es tremendamente injusto para el público en general el no poder acceder de forma libre a esa obra. Se reclama por la falta de cultura, por el poco interés de las personas por leer un libro y creo que con estas medidas se restringen aún más los caminos para poder acceder a una buena información, a buenos documentos, a buenos textos. Estas medidas, a mi parecer, limitan aún más el interés de informarse sobre temas culturales. Por otra parte el reproducir, libros, canciones no es un delito, ¿Qué ocurre con una persona que no puede comprar el original y su única vía de acceso es a través de internet?… ¿Está cometiendo un delito acaso por el querer leer o escuchar esa obra?.

    Trabajaos universitarios, de colegio, presentaciones, entre otras cosas, requieren de textos de apoyo que se encuentran en internet y que no tiene ningún fin comercial o algo parecido, todo lo contrario. La frase : “Tampoco será posible poner música de fondo para una presentación en Power Point por el trabajo solicitado en la universidad, y no será posible utilizar la canción “Cumpleaños Feliz” en el video que grabaste en la celebración de tu hijo (para luego subirlo a la web)”, creo que es muy cierta, hechos y anécdotas de la vida tan cotidianos y tan simples ahora ¿requerirán de un derecho de autor para poder realizarse?.

    Yo como estudiante de periodismo, creo que me veo enormemente perjudicada, porque a través de internet consigo material importante para mis trabajos, información relevante y porque gracias a muchos libros y textos que he encontrado he podido informarme de temas que quizás nunca me hubiese enterado. Por supuesto que no puedo utilizarlos de forma textual, porque eso sería un plagio y creo que para mí como periodista y para cualquier otra persona el utilizar información de un tercero de forma textual es algo poco ético, pienso que sacar ideas y ciertos extractos que sirvan de apoyo no es malo, todo lo contrario, nos ayuda a una buena retroalimentación.


  6. De que nos extrañamos si un gobierno Socialista, con una masa crítica de artistas de esa tendencia, están usando lo que han aprendido de sus padres putativos Europeos, los Españoles.

    Mucho de lo que se comenta como parte de la proposición de los artistas y el gobierno, ya lo he leído en muchos artículos y revistas españolas, especialmente las relacionadas con tecnología de computación.

    Yo me considero un fanático d ela música, tengo centenares de CD originales, varios de ellos importados directamente del extranjero, y también poseo algunas decenas de DVD originales, por lo tanto puedo expresar con absoluta moral que me parecen abusivos los precios que pagamos en Chile por CD, DVD y libros.

    No puede ser que en Argentina un libro Best Seller cueste casi un 50 % menos que en Chile; no creo que el papel cueste menos allá, o porqué cuesta más barato importar directamente por Amazon un CD desde Estados Unidos que adquirirlo en Chile, para que sigo con el resto de los ejemplos.

    Cuando la industria musical y del libro entienda que los Chilenos no tenemos el mismo nivel de ingresos que los Europeos o Norteamericanos, y cobren valores acordes a nuestra realidad, se le asestará un golpe mortal a la piratería, ya que muchos nos inclinaremos por adquirir los productos originales y no las alternativas.

    Tanto que critican a los economistas de Wall Street por la debacle económica que estamos viviendo, cuando también se observa la codicia en muchos de los que participan del mercado de la música, películas y libros.

    El carrito tiene que ser empujado por todos, y no se puede exijir a todos los Chilenos que le financiemos la Dolce Vita a un grupo privilegiado.