¿Gobierno de todos o de algunos?: Propiedad intelectual y bibliotecas

fotoCC@nicoaracena
fotoCC@nicoaracena

Paola Roncatti Galdames es bibliotecóloga documentalista y presidenta del Colegio de Bibliotecarios de Chile. Ha representado en el Congreso y en el gobierno a un gremio que históricamente ha hecho usos justos y honestos de la información y de la cultura. A continuación, y en consideración de la opinión del abogado de la SCD Juan Antonio Duran, escribe sobre las razones de las bibliotecas para seguir luchando por una ley de Propiedad Intelectual más justa para todos. (Publicado también en Cartas al director del diario La Tercera del 29/10/08).

Han pasado varias semanas desde que nos enteramos del acuerdo entre Gobierno-Sociedad Chilena de Derecho de autor (SCD), crece el malestar, pero un malestar que va más allá del acuerdo, es pensar que el Gobierno, ente que protege a “todos los chilenos” para que se cumplan sus garantías constitucionales, gestione a escondidas un acuerdo que sólo “protege a un grupo”. ¿Esto puede ser considerado un trato justo para todos?, por supuesto que no, parece que la palabra “trato justo para todos” quedó en el olvido: olvidamos a los ciudadanos, a las bibliotecas, al sistema educativo, al desarrollo de un país.

Me pregunto hasta dónde llegar, si vale la pena todo el esfuerzo sobre humano que estamos realizando para lograr ser escuchados por los Senadores, por los Ministros, por el gobierno, por los ciudadanos, para conseguir un único objetivo, una ley justa, una ley equilibrada que permita integrar los intereses de artistas, creadores, instituciones culturales y  ciudadanos.

Esta no es una pelea contra los artistas, ni los músicos, como lo ha hecho creer la Sociedad Chilena de Derecho de Autor (SCD), quien nuevamente miente y se vale de sus figuras para confundir a la audiencia. Esta es una pelea contra la injusticia de ver cómo instituciones y personas que han estado trabajando en el tema por años, son pasados a llevar sin ninguna explicación coherente por parte del Ministerio de la Cultura y las Artes.

Este acuerdo toca en forma negativa a muchos participantes de la discusión del proyecto de ley, pero en especial a las bibliotecas y sus usuarios. La SCD quiere cobrar por todo, por lo cual deja fuera excepciones que hemos estado esperando por años en nuestra legislación, las que son utilizadas a nivel internacional y que no han causado ningún perjuicio a la industria del libro.

Las excepciones y limitaciones lo que hacen es permitir usos razonables o incidentales por parte del público de ciertas obras, para su uso personal con la finalidad de la enseñanza y educación. Esto permite el acceso a los bienes culturales por parte de la ciudadanía, quienes son los principales productores de información.

Las bibliotecas caerán en la ilegalidad al momento de entregar una copia a un usuario o a un docente que necesita esa información para una clase o para una prueba o para un trabajo de investigación, un profesor será sancionado por traducir una obra en otro idioma para su clase, los centros educacionales como colegios, liceos, etc., no podrán tener copia para desarrollar un trabajo de investigación. ¿Qué logramos con esto?: frenar la labor docente, la investigación y por ende el desarrollo de un país.

Las bibliotecas han realizado por años prácticas honestas en el uso de la copia privada, para nosotros no hay un fin económico, sino uno mucho más noble: integrar a la ciudadanía a la sociedad del conocimiento, a través del acceso a los bienes culturales, con la finalidad de tener un país más culto.

La batalla recién comienza, pero estaremos unidos para logara una mejor legislación, que realmente sea justa para todos, y espero y tengo la esperanza que esto será entendido por los Senadores al momento de tomar una decisión respecto a la propiedad intelectual, que no se dejarán influenciar por un grupo pequeño, que sólo busca usufructuar a costa de los ciudadanos.

4 comentarios


  1. Señora Paola,

    yo creo que, para ser miembro de una de las partes interesadas en este asunto, debe informarse mejor antes de opinar. Y se lo digo con mucho respeto.

    Tal vez esté mentalizada en sólo leer a estos chicos que administran esta página pero créame que no es de buena crianza leer sólo una fuente. Usted como bibliotecaria debería saberlo mejor que yo.

    El hecho de acusar un acuerdo entre gobierno y SCD me permite darle esta crítica.
    El hecho de dirigir sus palabras sólo a la SCD me permite darle esta crítica.

    Infórmese primero y entérese del por qué, después de todos los panfletos que Trato Justo Para Todos lanzó, hoy en día llaman al acuerdo como “SCD-UNA/Gobierno”.

    (Pregunte qué significa UNA.- El motivo del por qué sigue la sigla ahí de la SCD es porque les debe ser difícil explicar en qué se equivocaron)

    Es sano estar informado, no se deje manipular.

    ¿Sabe lo que es SADEL?

    Créame, en la SCD se preocupan de la música y no escriben libros.

    Por su bien y por su reputación se lo digo en buena: La SCD no vende libros ni tampoco está interesada en su biblioteca, de eso se encarga SADEL.

    Pero la entiendo. Entiendo que esté desinformada porque la gente de Trato Justo Para Todos está acostumbrada a desinformar.

    Es cosa de ver el video de Christian Leal hablando de la reforma. Es patético pero entretenido escuchar todos los errores que predica con la clara intención de defender a su amigo.

    ¿De qué video hablo? Pues, de este video que expuse en mi blog para demostrar, con hechos, la cizaña personal que hay detrás de algunos personajes.

    Señora Paola, no acepte panfletos ni mentiras. Usted debería dedicarse a los libros y no a la música.

    PS:

    Chicos, ¿no les corresponde a ustedes informar a sus invitados antes de dejarlos hacer papelones?

  2. alberto cerda dice:

    Acertijo,
    Me temo que te es completamente desconocido que Paola ha sido partícipe directo de todos los hechos -desde la primera sesión en la Cámara de Diputados, hacia Mayo del año pasado- y no necesita de nuestra página para imponerse de lo que ha sucedido. En verdad, ella ha estado en todas las sesiones y comisiones asociadas a la materia.
    Sé más cauto.
    De tro lado, creo que es conveniente que des una vuelta por las bibliotecas universitarias. No pocasde ellas también almacenan registros de audio. Ni que hablar de la certidumbre que requieren para funcionar en relación a los audiolibros.
    Te recomiendo vayas a la pábina del Colegio de Bibliotecarios de Chile, donde podrás encontrar los reportes que han presentado a la discusión parlamentaria.
    Gracias por tu interés Acertijo, pero si has de escribir, documentate y piensa antes de hacerlo.
    Salu2,
    A.

  3. Nicolás Ramírez dice:

    Increíble, un personaje que se esconde tras un apodo tan dudoso como “Acertijo” da clases de integridad de información.

    Ni me sorprende en realidad.

  4. Juan Antonio Durán dice:

    Estimada Sra. Roncatti,
    Acabo de enterarme de su artículo, supuestamente motivado por algunas de mis opiniones.
    En primer lugar debo aclararle que no soy abogado.
    En segundo lugar, en ninguna de mis opiniones previas he insultado ni ofendido a usted u otros, por lo que me resulta inaceptable su afirmación de que SCD “nuevamente miente”. De todos modos, sería muy útil conocer el detalle de las supuestas mentiras a que hace alusión.
    Respecto a sus demás afirmaciones, veamos: “Esto (las excepciones) permite el acceso a los bienes culturales por parte de la ciudadanía, quienes son los principales productores de información”. Sra. Roncatti: NO ES efectivo que para que haya acceso a la cultura deba desprotegerse a los creadores intelectuales. La invito a demostrar lo contrario. En cuanto a la otra afirmación, respecto de “que la ciudadanía es la principal productora de información”, resulta o una obviedad (si incluimos a todos los ciudadanos, incluyendo dentro de ellos a los que producen información), o una frase de pura demagogia.
    Por otro lado, su texto hace pensar que las modificaciones a la ley cambian en sentido negativo o restrictivo las actuales excepciones a la propiedad intelectual. DICHA AFIRMACIÓN NO ES EFECTIVA. Usted sabe, que se ha introducido a la ley una excepción que favorece a los minusválidos, incluidas las personas ciegas o de visión muy reducida, agregándola a las excepciones previas. Eso significa que frases como “Las bibliotecas caerán en la ilegalidad”, son fantasía pura, porque como usted bien sabe, en estas materias NO SE HA INTRODUCIDO NINGUNA NUEVA DISPOSICIÓN LEGAL QUE AFECTE A LAS BIBLIOTECAS.
    Que los autores literarios no hayan estado de acuerdo con entregar todas sus obras, sin ninguna compensación, para su fotocopiado y usos sin limitaciones, es un tema completamente diferente. Supongo que está de acuerdo en que los autores puedan tener opiniones distintas a las suyas, y que no estará en contra de que puedan expresarla públicamente, y que además concordará en que un autor literario podría legítimamente aspirar a vivir como producto de su trabajo creativo.
    Que se vaya a “detener el desarrollo del país” por defender los derechos de los creadores culturales, como usted supone que podría ocurrir, es justo lo contrario de lo que ha pasado históricamente en Alemania, España, Italia, Japón, USA, Inglaterra y otros muchos países “atrasados”.
    Vamos al tema de fondo: ¿Quién es responsable de dar acceso a la cultura? ¿Los autores, que no tienen ni sueldo fijo, ni sistemas de salud, ni jubilaciones, y que desde luego son parte de los trabajadores más desprotegidos de nuestro país? Parece injusto.
    ¿Por qué en los conflictos de la salud no se propone reducir los sueldos de los médicos, o al resto del personal, o fijarle el precio por ley a los medicamentos? En esos casos es obvio que la responsabilidad es del Estado, igual que en la Educación y tantas otras materias.
    Por eso no se entiende el encono contra los autores. Tal vez resabios de la época en que el gran señor tenía en sus manos hasta la vida del juglar, considerándolo más bien una de sus pertenencias que una persona con derechos, merecedor de un trato justo.

Comenta el artículo