Un breve recuento…
En el contexto de la reforma a la Ley de Propiedad Intelectual, donde se discuten normas que apuntan a mejorar el acceso a la cultura y el conocimiento por parte de los chilenos, algunos miembros de un sector quieren imponer sus términos sin dialogar, en el entendido que la Ley de Propiedad Intelectual fue hecha para satisfacer sus intereses y no los de la sociedad toda.
Para contextualizar un poco el asunto diré que actualmente está en tramitación una reforma a la Ley de Propiedad Intelectual, que apunta, como objetivos centrales, a cumplir las obligaciones contraídas por Chile en diversos TLC, especialmente el suscrito con los EE.UU., y al mismo tiempo, a elevar los estándares nacionales en materia de excepciones y acceso al conocimiento, teniendo como norte un régimen más equilibrado entre propiedad y acceso (o exclusión e inclusión).
Como era de esperarse, varios grupos de interés buscaron ser escuchados en el Congreso Nacional, y consecuentemente, fueron invitados a exponer sus posiciones y argumentos frente a la Cámara de Diputados y el Senado. Más de una vez.
Entre esos grupos de interés hay de todo, pero para resumir, hay (a) grupos de interés público o ciudadano, (b) industrias que se benefician de las excepciones o limitaciones a los Derechos de Autor, (c) industrias que se benefician representando a -o siendo- los titulares de estos derechos y (d) los autores y titulares de derechos. Todos ellos quieren que las obras se difundan por la sociedad, con matices y argumentos que difieren, como en toda sociedad democrática.
La discusión iba por un cauce institucional, hasta que un grupo de artistas que se denomina “una”, comenzó a enviar newsletters, abrir páginas webs y organizar protestas por que la ley se habría hecho “a sus espaldas”. En el marco de esa campaña, han aparecido algunos artistas protestando, dando entrevistas y organizando mitines para hacer saber su descontento ante tamaña brutalidad que según declaran trae la reforma legal que atacan.
El problema es que este grupo no ha tenido la altura de miras necesaria para entrar al debate, y se han reducido a esgrimir alegatos que no tienen mucho de argumento y sí tienen bastante de pataleo. En resumen, hablan de que históricamente se ha tratado de perjudicar los derechos autorales de los artistas. pero no aparecen los datos que respalden su postura. Mientras esos alegatos toman parte, parecen olvidar que el plazo de protección a las obras del intelecto ha ido aumentado progresivamente de 30 a 70 años. Tampoco parecen tomar en cuenta la cantidad de leyes y tratados con el objetivo a combatir la piratería y aumentar sus derechos. Aún menos parecen considerar que el Estado ha ido aumentando exponencialmente los fondos destinados justamente a fomentar la Cultura y las Artes… sin pedir siquiera que esas obras se liberen a la comunidad (en términos jurídicos).
Bajo ese prisma, y de acuerdo a sus alegatos de trato justo, pareciera ser que el único deber del Estado es proteger los intereses de algunos, o sea, un trato justo para los artistas y no para todos. Da la impresión que la Ley de Derechos de Autor está pensada sólo para que los autores o titulares de derechos tengan mejores y mayores condiciones, y que cada reforma deba obedecer únicamente a sus intereses.
Entonces, si las Leyes históricamente han tendido a aumentar la protección de sus derechos de autor… si en esta discusión parlamentaria fueron recibidos y escuchados en varias ocasiones… ¿por qué este repentino ataque de desinformaciones?. Pareciera ser que acá el problema no es sobre la Ley, sino sobre como avanza el mundo, la tecnología y los modelos de negocios. Algunos, desesperados por no quedarse abajo, parecen dispuestos a ver más amenazas que oportunidades al desarrollo, tal como otros vieron amenazas en los cassettes o videos, por mencionar un ejemplo. Sin embargo, vemos como otros modelos de creación surgen y florecen, sin necesariamente dejar de cobrarle al comerciante que utiliza sus obras, pero no al usuario.
En tratojustoparatodos.cl, la idea no es debatir por debatir, ni agarrarnos a gritos, sino que invitamos a informarnos y discutir con el objetivo de lograr mejores condiciones para todos. No creo que el problema sea la tecnología, ni internet, ni mucho menos las oportunidades que representan. Sin embargo, esas oportunidades no pasan por convertirse en cobrar peaje a la banda ancha y los aparatos electrónicos, sino que por utilizar esos mismos medios como una forma efectiva de promoción, difusión y comercialización de su trabajo.
Nosotros, antes que nada, pedimos que el debate sea informado y coherente. La invitación queda extendida, para informarse y no quedarse en el mero panfleto.
Las cosas claras 


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Veamos veamos:
Párrafo 1: “algunos miembros de un sector quieren imponer”
Decir las cosas claras ahorra tiempo. Efectivamente, un sector, responsable de presentar al Congreso este proyecto, junto con sus orejeros digitales, presentó, sin consultar con la ciudadanía ni menos con los involucrados, un proyecto que (para muestra un botón), transforma en obras sin ningún tipo de protección todas aquellas creadas con financiamiento del Fondart.
Y ahora, cuando los afectados por tamañas aberraciones se defienden, rasgan vestiduras y claman al cielo. No hay salú
párrafo 4: “grupos de interés público o ciudadano”
Es fantástico que aún queden estos hidalgos, que lanza en ristre luchan contra los molinos de viento.
A otro perro con ese hueso!
Estos grupos de interés ciudadano, dicen lo que quisieran decir las transnacionales de las telecomunicaciones, se reunen a ponerse de acuerdo con representantes de las transnacionales de las telecomunicaciones, se parecen tanto a lo que podría llamarse un vocero de las transnacionales de las telecomunicaciones!!
los autores dan la cara, y dicen sin mensajeros, directamente, lo que quieren decir. Si todos sinceraran a quienes representan, las cosas serían tanto más simples!!
párrafo 5: “la discusión iba por un cauce institucional”
Desde hace más de un año, los lobystas de empresas monopólicas poderosas han estado vendiendo su punto de vista. Simultáneamente (oh coincidencia) derechos digitados (perdón, digitales) ha estado haciendo lo mismo, en seminarios, blogs, conferencias, etc.
Y ahora, cuando nos dimos cuenta que las palabras de buena crianza de la impulsora del proyecto eran puro bluf, y hemos realizado un par de mínimas acciones de defensa pública de nuestros derechos, “nos salimos del cauce institucional”.
OH Catones digitales, perdonadnos!
Hemos osado disentir en público de vosotros!!
Chistoso, ridículo, penoso.
@sonico:
La discusión de las leyes se da en el Congreso, donde los diputados y senadores discuten el proyecto, porque ellos finalmente lo deciden. Allá también son invitados los representantes de los sectores interesados en la Ley. No veo por qué la Ley debería ser “consultada” a un sólo sector antes de enviarse al Congreso.
Lo que dice de las obras financiadas vía FONDART es derechamente mentira. Nunca se planteó de esa forma la discusión. Si se refiere a las obras de los empleados públicos o encargadas por el Estado, vaya a leerse la Ley actual para saber cuál era la diferencia con el proyecto. No se quede con el folletito que cayó en sus manos.
Respecto de los dos comentarios que siguen, sinceramente lamento no poder hacerme cargo del producto de su imaginación.
Querido panchovera:
En ninguna parte propuse consultar la ley con “sólo un sector”
Que interesante su punto de vista respecto de la conformación de las leyes. Sugiero enviarla a la CUT, a la Confederación de la Producción, a los profesores, a los jubilados, a los pingüinos, y a tantos otros, para que se queden tranquilitos esperando en silencio lo que determinen diputados y senadores.
¿supo que los ministros andan en regiones explicando el proyecto de financiamiento del Transantiago que los honorables votarán en Valparaíso?
@sonico
Ciertamente desvía el punto a asuntos de teoría política que gustosamente conversaría en caso de tener tiempo.
Lamentablemente no dice nada que aclare su postura sobre esta Ley, ni sobre lo que dijo en sus posts anteriores, por lo que poco tengo que decir al respecto.
mmm, me huele a comunista resentido por aqui jeje, en cualquier momento sale el tema de los derechos humanos ¬¬.
en todo caso estos tipos podrian ver o buscar un poco de informacion referente al canon que se ha estado aplicando desde hace unos años a la actualidad, y el real impacto que este ha generado en las ventas: ninguno. lo unico que han ganado son el estado y la multinasionales (no los artistas) con el impuesto ridicullamente exagerado a medios como cd’s dvd’s y acceso a internet (todo del bolsillo de los usuarios).
Me desvie un poco del tema, pero la idea de aplicar mas sanciones a los usuarios, y mas “derechos” a los artistas no genera mas ventas ni los hara mejores artistas, a mi parecer esto ultimo es lo unico que se necesita para vender mas… en fin, la opinion de un simple ciudadano que descarga musica, que compra los discos cuando realmente lo valen y que publica su arte (soy programador) gratuitamente y a disposicion del que quiera usarlo