8.- El proyecto no obliga a la renuncia de derechos, pretende libertad
EL PROYECTO DE LEY NO OBLIGA A LA RENUNCIA DE DERECHOS, AL CONTRARIO, PRETENDE ENTREGARLE LIBERTAD DE ACCIÓN A LOS CREADORES. La posibilidad de renuncia voluntaria a los derechos patrimoniales es justa, necesaria y razonable. No pretende dejar a los artistas sin derechos, si no tratarlos como adultos.
La posibilidad de renunciar a los derechos, sea de autor o no, está establecida desde siempre en nuestro sistema legal. En el caso de los derechos de autor, los artistas tienen la posibilidad de renunciar a sus derechos patrimoniales desde el principio, incluso en la ley actual. No es necesaria una modificación para que los titulares de derechos puedan renunciar a estos.
Pero seamos claros: esto no es porque la ley quiera que los artistas estén desprotegidos. Es para garantizar que los creadores (fotógrafos, artistas, músicos, etc.) puedan, por ejemplo, donar su obra intelectual al dominio público, para que así todos podamos disfrutar de ella. De este modo, la renuncia voluntaria permite que los autores puedan utilizar Internet y la tecnología como una plataforma única de distribución de contenido, fomentando la creación de cultura a través de remixes, mashups y collages.
Una sociedad libre no maniata, no obliga, no les dice a sus artistas qué es lo que tienen que hacer; les entrega libertad. Trato justo para todos.
Lo anterior es en respuesta a
La derogación de la irrenunciabilidad de nuestros derechos es una novedad legal muy grave, ya que inutiliza un dique que hasta ahora ha servido para contener el abuso por parte de las grandes empresas. Es ilusorio pensar que en un país pequeño como Chile, con pocos patrones, habrá relaciones equitativas entre las partes de manera natural. La irrenunciabilidad es una herramienta de protección de los autores y artistas alcanzada en el año 70 y ha sido la base para evitar el despojo de sus derechos, al cual se pueden ver compelidos.
[Publicado en tratojusto.cl]
Las cosas claras 

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